todo es mentira excepto lo que no queremos ver
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¿Quién no se ha enternecido estos días con la visión televisiva de esos curritos encorbatados y entristecidos, saliendo de sus oficinas con las cajas de cartón a cuestas, en mitad del muy neoyorquino atasco mañanero? El liberalismo radical vive momentos de confusión, retrato mismo de la desorientación corriendo por los pasillos de la bolsa como una gallina descabezada. Con tanta turbulencia financiera, no es de extrañar que la nomenklatura yanqui haya pasado una serie de malas noches haciéndose caquita en los calzones, y la consecuencia de tanta diarrea ha sido (redoble de tambor) nacionalizar la mayor aseguradora del país, y por extensión del mundo libre. Alabado sea. ¿Nacionalizar? ¿Pero qué somos, comunistas? ¡Oh my fucking god! ¡Ja! ¡¡A mí los soviets...!! Parece que el mundo occidental tal y como lo conocemos tiene los días contados. Pero no. He aquí una nueva lección de hipocresía a cargo del amigo americano, a saber: cuando una empresa es lo suficientemente grande y poderosa como para arrastrar a las demás en su caída, el séptimo de caballería corneta en ristre acude raudo al rescate, gastando dinero público para financiar a los que se lo han fundido todo en seguir engordando. "¡El sistema se regula sólo..!", gritan Schumpeter y Reagan revolviéndose en sus tumbas, ante la carcajada general y el bizqueo compulsivo de la reserva federal. Nada como afianzar el chiringuito sepultando más billetes en el barro, y aquí paz y después gloria. Una lástima eso sí, semejante desembolso, con lo bonito que hubiera quedado el nuevo portaaviones. Pero no nos confundamos, no a todo el mundo se le permite mamar de la teta estatal. A los otros, a los que sólo son grandes sin más, se les deja caer en la bancarrota, no sea que nos llamen intervencionistas. Es lo que tiene ser líder de pensamiento: a veces hay que sacrificar coherencia por innovación. En fin... por estas latitudes más de lo mismo para el españolito de a pie, que ve como su gobierno "progresista" resuelve la crisis abriendo una línea de crédito para las constructoras... ¡¡con un par de huevos, sí señor!! Nos vemos en la cola del paro.
resulta que el tema de las elecciones siempre suscita algo de discusión, lo cual es bueno, y como quien más quien menos me ha comentado pública o privadamente su opinión, yo quería clarificar la mía para respaldar mi rabia verbal de hace unos días (ver abajo) con ideas cuando menos respetables
creo que si nadie fuera a votar y el recuento fuera 0 votos (cero patatero), en primer lugar se evitaría que gobernaran tanto los unos como los otros -que igual me da- porque no estarían legitimados por nadie, y en segundo lugar haría que nuestro entramado institucional se planteara si la dichosa democracia es realmente una caca... a lo mejor hay otra "democracia", sin partidos-secta, sin grupos de presión, con personas y con compromisos, con baremos equitativos y que está esperando ser inventada, pero resulta que nosotros nos hemos quedado embelesados con esta democracia que es más una palabra con la que llenarse la boca que una realidad de progreso para las personas que viven en sociedad... incluso a lo mejor a esa nueva "democracia" le podríamos buscar otro nombre, que tampoco pasa nada...
¿o acaso nos creemos que miles de años de evolución humana han ido a alcanzar la perfección política justo en la época que nos ha tocado vivir a nosotros?
¡qué casualidad!
¿de qué me queréis convencer, si ni yo mismo me convenzo de las cosas buenas que están por ocurrirme? ¿de qué me sirve vuestra cantinela, de qué vuestra campaña, de qué vuestro programa? ¿de qué me sirven vuestros reproches? si oyérais mis quejidos no daríais esas voces. ¿a qué fin tantos insultos, tanta hemorragia verbal, tanta palabra insípida, estúpida, banal? ¿de qué me sirve vuestra sordera, si yo no sé vivir sin música, ni sin alguien que me susurre que me querrá una vida entera? ¿de qué me sirven vuestros objetivos? ¿de qué vuestros motivos? ¿de qué vuestra verborrea? ¿de qué coño vais cuando habláis de currantes? ¿no veis que hiere mi orgullo y que insulta mi herencia obrera? ¿de qué me sirve que os escoréis a izquierda o a derecha, si surcáis con muy poca clase el mar de mi indiferencia? ¿por qué no os hundís y arrastráis a vuestros lacayos, todos los pelagatos de la pana y de la sotana? ¿por qué no os despellejáis lejos de miradas indiscretas? ¿no os da verguenza? ¿no os da pudor? ¿no entendéis que es una condena aguantar vuestro mal olor? ¿por qué no desaparecéis al país de la mediocridad? ¿por qué no os jugáis al mus quién es dueño de la única verdad? ¿por qué no admitís que no valéis para gran cosa, y os dio por probar? ¿por qué sois tan peleles? ¿por qué no reconocéis que nadie os pidió papeles? ¿por qué coño estáis todo el día en la tele? ¿acaso regalan algo? ¿no será una casa? porque el alquiler se me acaba, y vosotros ladra que ladra, y yo aquí a ver lo que pasa... ¿os interesa compartir? porque sería cojonudo: todo el piso para mí y vosotros en vuestro mundo