S I N S E N T I D O S S I N C R I T E R I O

todo es mentira excepto lo que no queremos ver

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domingo, septiembre 28, 2008

plegaria pagana

música nuestra que estás en el ipod
amplificado sea tu estruendo
escúchense tus guitarrazos
así en la tierra como en el cielo
el subidón nuestro de cada día dánosle hoy
perdónanos nuestro volumen
así como nosotros perdonamos el de nuestros vecinos
sálvanos del dolor y la pena
pon palabras a nuestra frustración
apiádate de lo que nos toca vivir
mas líbranos del rap
amen



domingo, agosto 31, 2008

sandinista!

Fin de semana viajero... Para digerir mejor los kilómetros al volante, un ejercicio de reencuentro con el disco maldito de mis amores. Dos pasadas, una a la ida y otra a la vuelta, a solas él y yo, enterito y sin pausas, completo en toda su gloriosa imperfección, para maravillarme una vez más con esa caótica manera de esgrimir la confusión como respuesta. Cuando no está claro qué hacer, hay que huír hacia delante: el avance se alimenta de errores. Sí, tiene alguna paja mental infumable. Si, cuesta oírlo del tirón. No, no es un disco perfecto, para eso ya está london calling. ¿Qué hace uno después de london calling? Despojarse de la vergüenza, asumir las propias debilidades, girar la perspectiva y romper las bases que sustentan el pasado. Experimentar, o lo que es lo mismo, vivir. Eso era the clash en 1980, un grupo totalmente permeable: rap, reggae, dub, calypso, pop, funk, soul, jazz, rock... todo en la misma coctelera, rompiendo límites y haciendo supérfluas las clasificaciones. Sandinista! es un monumento a la pasión, una demostración de poder, un reflejo sin trampa, un borrón orgulloso en mitad de la hoja, una respuesta perdida en los trazos borrosos de la genialidad.

martes, enero 15, 2008

rock'n'roll

al que no se entera, el amigo musicófilo del capitán fonzollo, le encanta ir de conciertos... con frecuencia describe las noches de bolo como algo mágico, místico y hasta erótico

como si no hubiera cosas mejores en el mundo

siempre cuenta la historia de su viernes ideal, atardeciendo al final del verano... con una suave resaquilla de la noche anterior, pillar un breve chaparrón de camino al garito, cosa de tener que correr un poco y añadir más emoción... una vez allí, deshumedecer el cuerpo empapándose con la atmósfera tensa, casi explosiva, y ver las chispas en todas las miradas que se cruzan espectantes, y sentir la excitación voltáica que salta entre grupos de desconocidos, propagándose con haces de distinta frecuencia y tonalidad... las chicas van de faldita, medias y mucho maquillaje, los chicos de jean oscuro, sombrero y corbata raída... ellas lanzando miradas de ingenua maldad, ellos agitándose, bramando y erizando sus penachos de colores, mientras la noche adquiere el color de las grandes ocasiones y el alcohol va haciendo el resto... cuando la luz por fin se apaga, las almas de los presentes cogen aire... un zumbido reverberante, el universo que se detiene un segundo... acto seguido, la detonación incontrolada de electricidad saturando por todos los poros, orificios y rincones

yo le digo que es un sensacionalista y que no es para tanto, pero él ya no me escucha... está dando botes por el pasillo, al ritmo del millón de guitarras que suenan en su cabeza